El estándar de calidad ISO 9126 es una norma internacional que define los criterios de evaluación de la calidad del software. Aunque en la actualidad ha sido reemplazado por la ISO/IEC 25010, esta norma fue durante muchos años una referencia clave para medir el rendimiento, la usabilidad, la confiabilidad y otros factores que determinan la calidad de los productos tecnológicos. Este artículo se enfocará en explicar qué es el estándar de calidad ISO 9126, sus características principales y su relevancia en el desarrollo de software.
¿Qué es el estándar de calidad ISO 9126?
El estándar ISO 9126, desarrollado por la Organización Internacional de Estandarización (ISO) y la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC), define una estructura de calidad para el software basada en seis características principales: funcionalidad, rendimiento, usabilidad, fiabilidad, mantenibilidad y portabilidad. Cada una de estas características se divide a su vez en subcaracterísticas que permiten una evaluación más detallada del producto.
Este estándar fue ampliamente utilizado por empresas y desarrolladores para medir y mejorar la calidad de sus sistemas software. Se aplicaba durante todo el ciclo de vida del desarrollo, desde las etapas iniciales de diseño hasta la implementación y mantenimiento. Además, ofrecía una base común para comparar productos entre sí y para establecer metas de calidad en proyectos de software.
Un dato interesante es que el estándar ISO 9126 fue publicado por primera vez en 1991 y fue revisado en 2001, antes de que fuera retirado oficialmente en 2011 para dar paso a la ISO/IEC 25010. Aunque ya no está vigente, sigue siendo una referencia histórica y educativa en el ámbito de la ingeniería de software.
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Cómo se estructuraba el estándar ISO 9126
El estándar de calidad ISO 9126 se basaba en una estructura clara y organizada, que permitía a los desarrolladores evaluar el software desde múltiples perspectivas. Cada una de las seis características principales tenía definidos objetivos, indicadores y criterios de medición, lo que facilitaba una evaluación objetiva del producto.
Por ejemplo, la funcionalidad se dividía en subcaracterísticas como corrección, precisión, interoperabilidad, compatibilidad y seguridad. Mientras que la usabilidad incluía factores como usabilidad, facilidad de aprendizaje y facilidad de operación. Esta estructura permitía a las empresas identificar áreas de mejora específicas y priorizarlas según las necesidades del proyecto.
Además, el estándar ofrecía modelos de evaluación que podían adaptarse a diferentes contextos, desde pequeños desarrollos hasta sistemas complejos de gran escala. Esto lo hacía versátil y aplicable en una amplia gama de industrias y sectores, incluyendo la salud, la educación, la banca y el gobierno.
El papel de los usuarios en la evaluación bajo ISO 9126
Uno de los aspectos más destacados del estándar ISO 9126 era su enfoque en la experiencia del usuario. La usabilidad, por ejemplo, no solo se medía desde una perspectiva técnica, sino que también consideraba la percepción del usuario final. Esto implicaba que los desarrolladores tuvieran que considerar factores como la intuición de la interfaz, la facilidad de navegación y la claridad de la información.
Este enfoque humanocéntrico fue una novedad en su momento, ya que muchos estándares anteriores se centraban exclusivamente en las funcionalidades técnicas. El ISO 9126 introdujo la idea de que la calidad no solo dependía del correcto funcionamiento del software, sino también de la satisfacción del usuario. Esta visión anticipó tendencias actuales en el diseño de experiencia de usuario (UX) y diseño centrado en el usuario (UCD).
Ejemplos de aplicación del estándar ISO 9126
Para entender mejor cómo se aplicaba el estándar, podemos mencionar algunos ejemplos prácticos. En el desarrollo de un software financiero, por ejemplo, la funcionalidad estaría evaluada en términos de precisión de los cálculos, seguridad de las transacciones y compatibilidad con diferentes plataformas. Mientras que la fiabilidad se mediría en términos de estabilidad del sistema, capacidad de recuperación ante fallos y tiempo de inactividad.
Otro ejemplo podría ser el desarrollo de una aplicación móvil de salud. En este caso, la usabilidad sería clave, evaluándose factores como la claridad de las instrucciones, la velocidad de carga de las pantallas y la facilidad de acceso a las funciones principales. La portabilidad se evaluaría para asegurar que la aplicación funcione correctamente en diferentes dispositivos y sistemas operativos.
El estándar también permitía evaluar la mantenibilidad del software, lo que es crucial en proyectos a largo plazo. Esto incluía factores como la facilidad de corrección de errores, la adaptabilidad a cambios futuros y la documentación asociada.
Concepto de calidad según el estándar ISO 9126
El concepto de calidad en el estándar ISO 9126 se basa en la idea de que el software debe cumplir tanto con las expectativas técnicas como con las del usuario final. Para lograr esto, el estándar define calidad como la capacidad del software para satisfacer las necesidades expresadas e implícitas de los usuarios, dentro de las restricciones de costos, tiempo y recursos.
Esta visión integrada de la calidad no solo se centraba en el producto terminado, sino también en los procesos de desarrollo. Por ejemplo, el estándar establecía que una alta calidad de software no podía lograrse únicamente mediante pruebas finales, sino que debía ser una prioridad desde las fases iniciales del diseño y codificación.
Además, el estándar reconocía que la calidad no es una propiedad absoluta, sino que depende del contexto. Por eso, permitía a las organizaciones adaptar los criterios según las necesidades específicas de cada proyecto o cliente.
Principales características del estándar ISO 9126
A continuación, se presentan las seis características principales del estándar, cada una con sus subcaracterísticas y ejemplos de cómo se aplicaban:
- Funcionalidad: Capacidad del software para cumplir con sus funciones.
- Corrección
- Precisión
- Interoperabilidad
- Compatibilidad
- Seguridad
- Rendimiento: Relación entre el resultado obtenido y los recursos utilizados.
- Tiempo de respuesta
- Uso eficiente de recursos
- Usabilidad: Facilidad con la que los usuarios pueden usar el software.
- Usabilidad general
- Facilidad de aprendizaje
- Facilidad de operación
- Facilidad de preparación para el uso
- Fiabilidad: Capacidad del software para funcionar correctamente bajo condiciones normales.
- Maturity (madurez)
- Capacidad de recuperación
- Estabilidad
- Mantenibilidad: Facilidad con la que se puede mantener el software.
- Analizabilidad
- Corregibilidad
- Adaptabilidad
- Cambiabilidad
- Portabilidad: Capacidad del software para operar en diferentes entornos.
- Instalabilidad
- Adaptabilidad
- Conformidad con estándares
- Capacidad de coexistencia
El impacto del estándar ISO 9126 en la industria del software
El estándar ISO 9126 tuvo un impacto significativo en la industria del software, ya que ofrecía una visión integral de la calidad que no se limitaba a la funcionalidad técnica. Al incluir criterios como la usabilidad, la fiabilidad y la mantenibilidad, el estándar ayudó a las empresas a mejorar su enfoque en la experiencia del usuario y en la sostenibilidad a largo plazo de sus productos.
Además, el estándar contribuyó al desarrollo de metodologías de calidad más robustas, como las que se aplican en los procesos CMMI (Capacity Maturity Model Integration) o Six Sigma. Estas metodologías se basan en criterios similares a los definidos en el ISO 9126, lo que demuestra la influencia duradera de este estándar.
Aunque ya no está vigente, el estándar sentó las bases para estándares posteriores, como la ISO/IEC 25010, que incorpora muchos de sus conceptos pero los actualiza para adaptarse a los avances tecnológicos y las nuevas expectativas del mercado.
¿Para qué sirve el estándar ISO 9126?
El estándar ISO 9126 servía como una herramienta fundamental para evaluar y mejorar la calidad del software. Su principal utilidad era proporcionar una estructura clara y objetiva para medir el rendimiento de un producto tecnológico, lo que permitía a las empresas identificar áreas de mejora y establecer metas de calidad.
Por ejemplo, una empresa que desarrolla un software de gestión empresarial podría usar el estándar para evaluar si su producto cumple con los requisitos de usabilidad, si es fácil de mantener y si puede funcionar en diferentes entornos operativos. Esto no solo ayuda a mejorar el producto, sino también a ganar la confianza de los clientes y a cumplir con los requisitos regulatorios en ciertos sectores.
También era útil para comparar productos entre sí, lo que facilitaba la toma de decisiones en procesos de adquisición o outsourcing. En resumen, el estándar servía como una guía para garantizar que el software no solo funcione correctamente, sino que también cumpla con las expectativas del usuario y del mercado.
Estándares de calidad del software y el estándar ISO 9126
El estándar ISO 9126 era uno de los muchos estándares que existen para medir la calidad del software. Otros incluyen la ISO/IEC 25010, CMMI, Six Sigma y COBIT. Cada uno de estos tiene su propio enfoque y metodología, pero comparten el objetivo común de mejorar la calidad del software y de los procesos de desarrollo.
La ISO/IEC 25010, por ejemplo, es la sucesora directa del ISO 9126 y amplía su enfoque al incluir nuevas dimensiones como la seguridad y la eficiencia. Por otro lado, el CMMI se centra más en el proceso de desarrollo, evaluando la madurez de las prácticas de una organización. A pesar de estas diferencias, todos estos estándares comparten la base conceptual introducida por el ISO 9126.
En este sentido, el estándar ISO 9126 puede considerarse un pionero en el campo de la calidad del software. Su influencia es visible en muchos de los estándares actuales, que han evolucionado a partir de sus conceptos básicos.
Evolución de los estándares de calidad del software
La evolución de los estándares de calidad del software refleja los avances tecnológicos y las cambiantes necesidades del mercado. El ISO 9126 fue un hito en esta evolución, ya que introdujo una visión más completa de la calidad, que no se limitaba a la funcionalidad técnica, sino que también consideraba la experiencia del usuario y la sostenibilidad a largo plazo.
Con el tiempo, el estándar fue actualizado y finalmente reemplazado por la ISO/IEC 25010, que incorpora nuevas dimensiones como la seguridad, la eficiencia y la adaptabilidad. Esta evolución refleja la creciente importancia de factores como la ciberseguridad y la escalabilidad en el desarrollo de software moderno.
Además, la adopción de metodologías ágiles y el enfoque en el desarrollo centrado en el usuario han llevado a que los estándares de calidad se adapten a estos nuevos paradigmas. Aunque el ISO 9126 ya no está vigente, sus principios siguen siendo relevantes y sirven como base para muchos estándares actuales.
Significado del estándar ISO 9126
El significado del estándar ISO 9126 va más allá de su estructura técnica. Representaba un cambio de paradigma en la forma en que se evaluaba la calidad del software. En lugar de enfocarse únicamente en si el producto funcionaba correctamente, el estándar introdujo una visión más holística, que consideraba factores como la usabilidad, la mantenibilidad y la portabilidad.
Este cambio fue fundamental para que las empresas comenzaran a pensar en el software no solo como un conjunto de funciones técnicas, sino como una experiencia que debe satisfacer a los usuarios. Esto marcó el comienzo de una cultura de calidad más integrada, que involucraba tanto a los desarrolladores como a los usuarios finales.
Además, el estándar estableció un lenguaje común para hablar de calidad en el ámbito del software, lo que facilitó la comunicación entre equipos técnicos y gerenciales. Esta estandarización ayudó a mejorar la transparencia y la eficiencia en los procesos de desarrollo y evaluación.
¿Cuál es el origen del estándar ISO 9126?
El estándar ISO 9126 fue desarrollado en la década de 1980 y publicado oficialmente en 1991. Su creación respondió a la necesidad de contar con un marco común para evaluar la calidad del software, ya que en ese momento no existían estándares internacionales ampliamente aceptados.
La iniciativa fue impulsada por la ISO y la IEC, con el apoyo de expertos en ingeniería de software de todo el mundo. El objetivo principal era crear una estructura que permitiera a las empresas medir, comparar y mejorar la calidad de sus productos tecnológicos.
Durante su desarrollo, se tuvieron en cuenta las mejores prácticas existentes en la industria, así como las necesidades de diferentes sectores, desde la salud hasta la educación. Esto hizo que el estándar fuera altamente versátil y aplicable en una amplia gama de contextos.
Estándares de calidad y el estándar ISO 9126
El estándar ISO 9126 es parte de una familia más amplia de estándares de calidad que abarcan diferentes aspectos del desarrollo y gestión del software. Otros estándares complementarios incluyen la ISO/IEC 25010, que actualiza y amplía el enfoque del ISO 9126, y la ISO/IEC 12119, que se centra en la evaluación de la calidad del software.
Estos estándares suelen ser utilizados conjuntamente para obtener una visión más completa de la calidad del producto. Por ejemplo, mientras que el ISO 9126 se enfoca en la calidad del software desde una perspectiva técnica, el CMMI evalúa la madurez de los procesos de desarrollo, lo que permite identificar áreas de mejora en la organización.
A pesar de que el estándar ISO 9126 ya no está vigente, sigue siendo una referencia importante para entender la evolución de los estándares de calidad del software. Sus principios son la base para muchos de los estándares actuales y siguen siendo relevantes en la industria.
¿Cómo se aplicaba el estándar ISO 9126 en la práctica?
La aplicación del estándar ISO 9126 en la práctica implicaba seguir una serie de pasos para evaluar la calidad del software. En primer lugar, se definían los objetivos de la evaluación y se seleccionaban las características relevantes según el contexto del proyecto. Luego, se recopilaban datos mediante pruebas, revisiones y análisis de los requisitos.
Una vez obtenidos los datos, se comparaban con los criterios establecidos en el estándar para identificar desviaciones y áreas de mejora. Finalmente, se generaban informes con las conclusiones y se proponían acciones correctivas. Este proceso podía aplicarse tanto en proyectos internos como en auditorías externas.
Además, el estándar permitía la adaptación de los criterios según las necesidades específicas de cada proyecto. Esto lo hacía flexible y aplicable en diferentes contextos, desde pequeñas startups hasta grandes corporaciones tecnológicas.
Cómo usar el estándar ISO 9126 y ejemplos de uso
Para usar el estándar ISO 9126, es necesario seguir una metodología estructurada que permita evaluar el software según las seis características principales. A continuación, se presenta un ejemplo de cómo podría aplicarse en un proyecto de desarrollo de software:
- Definir los objetivos de la evaluación. Por ejemplo, mejorar la usabilidad de una aplicación móvil.
- Seleccionar las características relevantes. En este caso, se enfocarían en usabilidad, rendimiento y portabilidad.
- Recopilar datos. Se realizarían pruebas de usabilidad con usuarios reales, medir el tiempo de carga de las pantallas y evaluar la compatibilidad con diferentes dispositivos.
- Comparar los resultados con los criterios del estándar. Se identificarían áreas de mejora, como la necesidad de optimizar la interfaz de usuario o reducir el tiempo de carga.
- Implementar acciones correctivas. Se realizarían modificaciones en el diseño, optimización del código y pruebas adicionales para verificar los cambios.
Este proceso no solo ayuda a mejorar el producto, sino que también proporciona una base objetiva para comunicar los resultados a los stakeholders y tomar decisiones informadas.
La relevancia del estándar ISO 9126 en la educación
El estándar ISO 9126 también jugó un papel importante en la educación, especialmente en programas de ingeniería de software y gestión de proyectos tecnológicos. En las universidades, se usaba como base para enseñar a los estudiantes sobre los principios de calidad del software, los criterios de evaluación y las metodologías de medición.
Además, el estándar servía como punto de partida para desarrollar proyectos académicos y de investigación. Por ejemplo, los estudiantes podían aplicar el estándar para evaluar la calidad de un software desarrollado como parte de un curso o para comparar diferentes enfoques de desarrollo.
Aunque ya no se enseña de manera oficial en muchos programas, el estándar sigue siendo una referencia importante para entender la evolución de los estándares de calidad en la industria. Muchos de sus conceptos se han integrado en las metodologías modernas de desarrollo y evaluación de software.
El legado del estándar ISO 9126
El legado del estándar ISO 9126 es indiscutible. Aunque ya no está vigente, sigue siendo una referencia histórica y educativa en el ámbito de la calidad del software. Su influencia se puede ver en estándares posteriores como la ISO/IEC 25010, que incorpora y amplía sus conceptos.
Además, el estándar sentó las bases para una cultura de calidad más integrada en la industria del software. Su enfoque en la usabilidad, la mantenibilidad y la portabilidad anticipó tendencias actuales en el desarrollo centrado en el usuario y en la sostenibilidad a largo plazo.
En conclusión, el estándar ISO 9126 no solo fue un marco técnico útil, sino también un catalizador de cambio en la forma en que se piensa y evalúa la calidad del software. Su legado perdurará por mucho tiempo, incluso en un mundo donde los estándares están en constante evolución.
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